Los focos de UFC volverán a iluminar a una de las estrellas más grandes que ha tenido en su historia. Conor McGregor entrará a la jaula de la T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada para medirse a Max Holloway en un combate que paralizará a los amantes de las artes marciales mixtas.
Las expectativas son altas y el morbo crece en torno a lo que podría ser la segunda pelea de McGregor contra Holloway, ya que ambos vienen de momentos muy distintos en sus carreras.
El peleador estadounidense llegará a Las Vegas después de caer ante Charles Oliveira por el título BMF en mayo del presente año. Por su parte, Conor no sube a la jaula desde el 2021, cuando cayó por nocaut técnico ante Dustin Poirier.
Un factor importante, además de la clara inactividad, podría ser la lesión sufrida en ese último pleito ante Poirier. Conor ha mencionado que se siente totalmente recuperado, pero el regreso al octágono es un momento que exigirá al máximo su estado físico.
También, la mentalidad del irlandés lo ha llevado a estar inmiscuido en distintas situaciones fuera de la jaula que incluso lo llevaron a tratamientos y terapia.
Ahora, McGregor dice sentirse como un hombre nuevo, pero sus palabras tendrán que sostenerse con una actuación que llene el ojo de los fanáticos y la empresa. Lo que sí es seguro es que muchos fanáticos de las MMA estarán pendientes de principio a fin del evento de UFC 329 para no perderse ningún instante de lo que será uno de los regresos más esperados.