La novena semana de la décima temporada del Dana White’s Contender Series (DWCS) volvió a dejar una noche de finalizaciones rápidas y grandes historias. Cuatro de los cinco combates terminaron en el primer asalto y sus vencedores consiguieron el contrato con UFC.
Entre ellos estuvo Roque Conceição, que se impuso al peruano Alexander Chávez mediante sumisión. El brasileño aprovechó su oportunidad de redención y volvió a demostrar que Latinoamérica continúa teniendo una presencia importante en esta temporada.
Roque Conceição encuentra su redención
Roque Conceição regresaba al DWCS después de haber perdido su oportunidad en la temporada anterior. Esta vez tenía delante a Alexander Chávez, invicto y con experiencia como campeón mundial de Muay Thai.
El brasileño planteó el combate desde el suelo y consiguió llevar rápidamente la pelea a su terreno. Tras varias transiciones, aisló el cuello y el brazo de Chávez hasta encontrar el espacio necesario para cerrar una sumisión.
El triángulo llegó a los 3:37 del primer asalto y obligó al peruano a rendirse. Conceição consiguió así el contrato de UFC en su segunda oportunidad dentro del programa.
Sal Everett cambia la oficina por el octágono
Una de las historias más particulares de la noche estuvo protagonizada por Salhahuddin Everett. Antes de convertirse en peleador del Contender Series, Everett trabajaba dentro de UFC y ejercía como asistente ejecutivo de Dana White.
Su rival, Ozzy Martin, salió dispuesto a arruinarle la noche desde el comienzo, lanzando golpes y patadas con mucha agresividad. Everett resistió el primer ataque y comenzó a responder con combinaciones cada vez más contundentes.
Después de defender un intento de derribo, Everett conectó una combinación de jab, gancho de izquierda y derecha que terminó con Martin en la lona. El árbitro detuvo el combate a los 1:57 del primer asalto y Dana White le entregó el contrato.
La sorpresa de LaGrange
El combate estelar también terminó antes de lo previsto. Preston LaGrange aceptó enfrentarse a Nell Ariano con solamente dos semanas de preparación y, además, subiendo a la categoría de peso semipesado.
El estadounidense llegaba como claro desfavorecido, pero rápidamente demostró que las apuestas no iban a marcar el resultado. Después de sobrevivir a un derribo de Ariano, LaGrange consiguió espacio para lanzar sus golpes de poder.
Un gancho de derecha mandó al francés directamente contra la lona a los 2:24 del primer asalto. La sorpresa fue suficiente para convencer a Dana White y convertir a LaGrange en uno de los nuevos integrantes del roster de UFC.
Soares completa la lista de finalizadores
Mateus Soares fue otro de los peleadores que no necesitó llegar al segundo asalto. El brasileño comenzó presionando desde la primera campana y obligó a Ryuho Miyaguchi a retroceder durante los primeros compases.
Cuando el japonés intentó responder con su jab, Soares leyó perfectamente la acción y conectó un uno-dos que terminó con Miyaguchi sobre la lona. El árbitro detuvo el combate a los 1:03 del primer round.
La única pelea que llegó a las tarjetas fue la protagonizada por Alivia Bierley y Summer Onley. Bierley se impuso por decisión unánime con puntuaciones de 30-27, 29-28 y 29-28, después de controlar el combate durante los tres asaltos.
Sin embargo, la ausencia de una finalización terminó siendo determinante. En una noche en la que los otros cuatro vencedores habían acabado sus combates antes de finalizar el primer asalto, Dana White decidió no concederle el contrato.
La novena semana deja así cuatro nuevos contratos y prepara el escenario para la gran conclusión de la décima temporada. Con una última jornada todavía por delante, el DWCS encara su final con la puerta de UFC abierta para una nueva generación de prospectos.