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Borja García Heres: ¿Dónde nos llevará este vuelo?

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Borja García Heres: el nacimiento de «El Águila»

Borja García Heres, más conocido como «El Águila», nació el 9 de marzo del 2000 en Asturias, en el pequeño pueblo de Bustio, cerca de Luanco. Fue en el verano de 2015 cuando Borja descubrió su pasión por las MMA. Mientras regresaba de la playa con amigos, vio a un conocido peleando con guantes en un parque. Intrigado, decidió acercarse y pedirle que le enseñara. Esa curiosidad lo llevó a regresar cada tarde para aprender golpes, patadas y llaves. Desde ese momento, Borja se enamoró de este deporte.

Los primeros pasos: una decisión difícil

Dejar el fútbol, donde jugó como portero en el Marino de Luanco, no fue fácil, especialmente al comunicarle a su madre que quería dedicarse a las MMA. «El primer día que se lo dije casi me mata», recuerda. Sin embargo, tras aprobar la ESO, logró convencerla, y finalmente comenzó su entrenamiento en el Asturkon Gym con Luis Ramiro. Allí debutó en MMA a los 16 años, confirmando que había encontrado su verdadera pasión. Durante esta etapa, Borja no solo se enfocó en las técnicas del combate, sino que también empezó a comprender la importancia de la disciplina, la dedicación y los valores que este deporte inculca.

El salto al Centro Deportivo Tíbet: una segunda familia

En 2018, dio un gran paso al unirse al Centro Deportivo Tíbet, una decisión que cambiaría su vida. «Entrar al Tíbet fue como encontrar una segunda familia», asegura Borja. Allí conoció a sus entrenadores Borja Álvarez y Pepín Piquero, quienes se convirtieron en pilares fundamentales de su carrera. «Son personas importantes para mí, que me lo dieron todo, y estoy en deuda con ellos y agradecido», destaca. También encontró en Joel un ídolo y una inspiración, y en su mejor amigo Diego, un apoyo incondicional dentro y fuera del octágono.

El Tíbet no solo fue un lugar para entrenar, sino también un espacio donde Borja creció como persona. «Aquí aprendí que este deporte no solo se trata de ganar, sino de superarte a ti mismo cada día», reflexiona.

Logros destacados: títulos y desafíos internacionales

Desde su llegada al Tíbet, Borja no ha dejado de cosechar éxitos. Ha competido en diversas disciplinas, logrando varios títulos nacionales e internacionales, incluyendo el campeonato de Europa de MMA en 2021. En 2022, dio el gran salto al profesionalismo, debutando con una victoria sobre un rival italiano. Actualmente cuenta con un récord de 4 victorias y 1 derrota, y ha conquistado cinturones como el WKN y el de War FC, la liga más importante de España.

Lo que distingue a Borja de otros luchadores es su valentía para enfrentarse a cualquier rival, sin importar el lugar o las circunstancias. «Todas mis peleas profesionales han sido internacionales. No elijo rivales porque creo en mis capacidades y en mi corazón», afirma con orgullo.

El impacto de las MMA en su vida: transformación personal

Aunque el camino no ha sido fácil, Borja reconoce que las MMA tuvieron un impacto transformador en su vida. «Si no fuera por este deporte, hoy estaría preso», confiesa abiertamente. Antes de encontrar su pasión, enfrentó momentos difíciles y tomó decisiones que pudieron desviarlo de un camino constructivo. Sin embargo, el deporte le ofreció una vía para canalizar su energía y superar sus problemas.

Además, su dedicación a las MMA lo ha convertido en un ejemplo para su hermano pequeño, a quien considera su mayor motivación. «Mi mayor sueño ya se está cumpliendo: vivir de las peleas y ser alguien a quien mi hermano pueda admirar», comparte emocionado.

El apoyo incondicional de la familia García

Detrás de cada logro, Borja reconoce el papel crucial de su familia. «Me han estado apoyando en esta locura de vida y deporte desde el minuto uno», dice con gratitud. Sus padres y hermano han sido un pilar fundamental, brindándole respaldo en los momentos más difíciles y celebrando junto a él cada victoria.

El legado de «El Águila»

Borja «El Águila» García no solo es un luchador talentoso, sino un ejemplo de superación, dedicación y humildad. Su historia demuestra que, con esfuerzo y determinación, es posible transformar los sueños en realidad. «Este deporte es mi vida, y el Tíbet es el mejor gimnasio del mundo. Estoy dispuesto a darlo todo para seguir creciendo y alcanzar nuevas alturas», concluye Borja.

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