Un final que pocos esperaban es el que tuvo la cartelera de UFC 328 tras la resolución del combate entre Khamzat Chimaev y Sean Strickland, donde el estadounidense salió con la mano en alto por decisión dividida y se consagró como el nuevo campeón de los pesos medianos.
Strickland obtuvo la decisión de dos de los tres jueces en el Prudential Center por 28-27, mientras que el último de ellos marcó 27-28 en favor de Chimaev.
Acciones del combate
El primer episodio arrancó con altas expectativas tras todo el morbo que había generado las interacciones de ambos peleadores. Los ojos estaban puestos en los primeros intercambios de golpes y el característico estilo de Chimaev, quien no dudó en llevar a la lona a Strickland para dar una muestra de su capacidad de lucha.
El dominio del oriundo de Chechenia en el primer round fue lo que se tenía previsto, incluso llegó a parecer que pudo terminar con el combate en los instantes finales cuando intentó cerrar una llave al cuello, sin embargo, Sean defendió correctamente.
Ya en el segundo capítulo, Strickland tomó las riendas de la pelea y aprovechó un desajuste en el plan de Chimaev para igualar las acciones, incluso llegó a tener control en el suelo, algo que desconcertó a más de uno.
El tercer y cuarto asalto se convirtieron en una guerra de pie. Ambos peleadores sostuvieron un intercambio constante de golpes rectos que fueron poco a poco haciendo daño, y por momentos parecía que cualquiera de los dos podía caer noqueado al suelo.
Strickland mostró firmeza en sus puños y dejó ver una cara de Chimaev que casi nadie había visto. Por su parte, el ruso mostró que de pie también puede competir, y aunque no es su fuerte, la dinámica de pelea dejó un gran sabor de boca a los fanáticos.
Esta derrota significó la primera para Khamzat (15-1), quien llegaba al pleito como amplio favorito ante un Strickland (31-7) que terminó dando la sorpresa de la noche.