Del guante de Gaethje al FBI: 5 casos de conspiración deportiva

Conspiración deportiva

Hace poco más de un mes Topuria caía frente a Gaethje en la Casa Blanca. El domingo pasado Argentina perdía la final del Mundial de fútbol. Y ambas derrotas vinieron acompañadas por un increíble número de teorías de la conspiración deportiva dignas de estudio. Incluída la presencia del FBI en el vestuario de Argentina, tan insólita la excusa como la posibilidad de que alguien muerda el anzuelo. Las explicaciones y respuestas que no supieron encontrar estaban en las pizarras, en el campo, en el canva… En el deporte.

El deporte siempre ha estado acompañado de este tipo de sospecha, pero muchas otras veces, sólo ha sido una forma de negar al rival, incluso a su propio equipo o competidor. Hoy en Jaula Magazine, te traemos 5 de los casos más sonados en las conspiraciones deportivas dentro del deporte de contacto. De los 5, uno está confirmado.

Ali vs Liston: la mafia detrás del golpe fantasma

Pocas teorías han acompañado tanto tiempo al boxeo como la del combate entre Muhammad Ali y Sonny Liston. Dos grandes atletas, un deporte que ocupa portadas y la Mafia de fondo, el cocktail perfecto para la conspiración. Vamos allá.

El 25 de mayo de 1965, Ali derrotó a Liston en el primer asalto con un golpe que pasó a la historia como el Phantom Punch. El problema es que muchos espectadores no llegaron a ver claramente el impacto. Para una parte del público, resultaba imposible que un campeón como Liston cayera de esa manera. Y ahí nació la teoría.

Según esa versión, Liston, que había tenido vínculos con figuras relacionadas con el crimen organizado antes de llegar a campeón mundial, habría aceptado perder el combate. Algunas teorías apuntaban a que la mafia podía estar detrás del resultado por intereses relacionados con las apuestas. Otras afirmaban que Liston tenía problemas económicos y que una derrota pactada podía ser una solución.

También apareció una interpretación más política: Ali no era simplemente un boxeador. Era una figura social en pleno crecimiento tras cambiar su nombre, abrazar el islam y convertirse en una referencia para millones de personas. Según algunos, determinados sectores tenían interés en impulsar su imagen como nuevo símbolo mundial.

Nunca apareció una prueba definitiva que demostrara un amaño. Con el paso de los años, muchas revisiones del combate han defendido que Ali sí conectó un golpe real y que la velocidad del impacto hizo que pareciera invisible. Sin embargo, la teoría continúa viva casi sesenta años después.

LaMotta y Billy Fox: cuando la mafia decidió el camino al título

Si existe un caso donde una conspiración acabó siendo reconocida por sus protagonistas, ese es el de Jake LaMotta. Aquí, se mostraron las cartas.

En 1947, LaMotta perdió contra Billy Fox en un combate que levantó muchas sospechas. La explicación que circuló durante años era que la mafia del boxeo había pactado el resultado. La teoría era sencilla: LaMotta debía perder para ganarse el favor de los hombres que controlaban parte del negocio y, a cambio, recibir una oportunidad futura por el campeonato mundial.

Años después, el propio LaMotta confirmó la historia. El excampeón admitió que aceptó perder aquel combate porque era la única manera de conseguir una oportunidad por el título mundial del peso medio.

No fue una teoría nacida de aficionados en redes sociales. Fue una de las grandes pruebas de la influencia que tuvo el crimen organizado en el boxeo estadounidense durante una época.

Ali contra Foreman: conspiración deportiva y política

El Rumble in the Jungle no fue solamente un combate de boxeo, también fue un acontecimiento político diferencial.

Ali y Foreman se enfrentaron en el 74 en Zaire, actual República Democrática del Congo. El evento fue impulsado por el dictador Mobutu Sese Seko, que buscaba proyectar una imagen internacional de su país y de su propio régimen.

Aquí aparece una de las teorías más conocidas: que el combate tenía un objetivo político mucho mayor que coronar a un campeón mundial. Según esta interpretación, Mobutu quería que Ali ganara porque representaba una historia perfecta para su narrativa: un boxeador afroamericano convertido en símbolo de resistencia derrotando al campeón dominante y devolviendo protagonismo al continente africano.

No hay ninguna prueba de que el resultado estuviera manipulado. Foreman era favorito porque parecía físicamente superior y Ali ganó utilizando una de las estrategias más inteligentes de la historia del boxeo, el famoso rope-a-dope.

La guantilla de Gaethje en la Casa Blanca

No es popular mi pensamiento acerca de esto, pero tampoco sería honesto callar.

El pasado mes de junio Topuria caía de manera contundente frente a Justin Gaethje en el mayor escenario posible, la casa blanca. Y sus aficionados, no los aficionados a las MMA que ya peinamos, cortamos o teñimos alguna cana, no estaban preparados.

Existen dos motivos principales: el primero gran parte de su base de fans es relativamente joven, por lo que no han seguido UFC ni las MMA desde hace tiempo. El segundo la propia trayectoria de Ilia. Para quienes están lejos de este fantástico deporte era imposible pensar que la Casa Blanca tendría un final así.

Y la sorpresa llegó cuando toda esa masa no encontró explicaciones: ¿A ilia, cómo le van a hacer eso? Básicamente porque no conocían a Gaethje. Yo estaba convencido de la victoria del hispano georgiano, pero conocía el poder de Justin y que en una noche así, podía sacar sus mejores armas.

Se acusó a Gaethje de llevar un vendaje reforzado, de que ilia había recibido algo de comer en mal estado para que no pudiera competir, que le habían hecho salir anestesiado…No di crédito. Y aún me cuesta entender opiniones así cuando los vendajes en UFC se realizan delante del comisionado atlético de turno y delante de los trabajadores de UFC, sin olvidar a un representante del equipo de ilia.

Topuria si disparó a puerta, no como Argentina, casi lo tuvo, pero no fue su día. No hay más. Donde sí hay es en el análisis del combate que propuso Trevor Witman y cómo rompió con todas las esperanzas de Topuria.

PRIDE FC: la compra para acabar con la competencia

No es un combate pero sí un movimiento que trajo debate. Cuando la UFC compró PRIDE FC en 2007, muchos aficionados soñaban con ver enfrentarse a las grandes estrellas japonesas y estadounidenses bajo una misma organización. Sin embargo, la marca desapareció pocos meses después y numerosos peleadores abandonaron la empresa.

Aquello dio lugar a una teoría que todavía hoy sigue viva. Según esta versión, la UFC nunca adquirió PRIDE para hacer crecer el deporte, sino para eliminar al único competidor que realmente podía disputarle el liderazgo mundial. El objetivo habría sido crear un monopolio deportivo y controlar el mercado internacional sin una organización capaz de hacerle sombra.

Nunca existieron pruebas que sostuvieran esa acusación. La compra fue completamente legal y pública, pero muchos aficionados siguen creyendo que las MMA perdieron aquel día una rivalidad que habría cambiado para siempre la historia del deporte.

No todo pasa en el campo de batalla.

Conspiración deportiva cuando no hay, (o queremos) respuestas

Los deportes de contacto siempre han tenido un componente de misterio alrededor. Algunas teorías terminaron siendo falsas. Otras, como el caso de LaMotta, acabaron confirmándose. Pero todas tienen algo en común: aparecen cuando la explicación deportiva parece insuficiente.

Porque aceptar que un rival fue mejor, que una estrategia funcionó o que una leyenda perdió una batalla no siempre es sencillo. Muchos fans son religiosos, no analistas.

Y cuando no encontramos las respuestas dentro del ring o del octágono, muchas veces solo nos queda mirar hacia fuera y preguntarnos si realmente había algo más detrás. La cantidad de actores implicados a día de hoy, hace más difícil que este tipo de teorías se lleven a cabo, más en la Casa Blanca o la final del Mundial bajo los ojos de medio mundo.

A todos nos ha dolido la caída de nuestros deportistas favoritos, pero las respuestas, casi siempre, están en el deporte.

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