La décima temporada del Dana White’s Contender Series llegó a su fin con una última velada que repartió cuatro contratos con UFC. La noche dejó finalizaciones contundentes, decisiones ajustadas y una sorpresa en el combate estelar, donde Erick Visconde se quedó sin la recompensa pese a su victoria.
Con esta última jornada, el programa alcanzó los 46 contratos, igualando el récord histórico de firmas en una temporada. Una cifra que refleja la dimensión que ha adquirido una de las principales vías de acceso a la mayor organización de artes marciales mixtas del mundo.
Aline Pereira, a las puertas de UFC
Uno de los combates más esperados de la noche enfrentó a Aline Pereira, hermana del campeón de UFC Alex «Poatan» Pereira, con Smilla Sundell. La brasileña afrontaba una oportunidad importante para dar el salto a la compañía y construir su propio camino en las MMA.
Sin embargo, Sundell impuso su ritmo desde el inicio. La sueca, antigua campeona de Muay Thai de ONE Championship, presionó con un volumen elevado de golpes y consiguió inclinar la balanza a su favor durante los tres asaltos.
Las tarjetas reflejaron su superioridad con un 29-28 unánime. Sundell consiguió el contrato con UFC, mientras que Pereira tendrá que continuar trabajando para alcanzar una oportunidad en la organización en la que reina su hermano.
Dos finalizaciones brasileñas para conseguir el contrato
La representación brasileña también dejó dos actuaciones destacadas. Luis Francischinelli consiguió su contrato tras noquear a Will Rentz en el primer asalto, en un combate que comenzó con dificultades para el peleador sudamericano.
Rentz trató de llevar la pelea al suelo desde los primeros instantes, pero Francischinelli logró defenderse y regresar a la distancia de golpeo. Allí encontró el momento para conectar un potente gancho de izquierda que derribó a su rival.
El brasileño completó el trabajo con ground and pound y selló el TKO a los 2:18 del primer asalto. Una reacción contundente que le permitió convertir una situación complicada en una victoria decisiva para su carrera.
También obtuvo el contrato Douglas da Lapa, que protagonizó una auténtica batalla ante Davi Cabral. Ambos intercambiaron golpes durante los dos primeros asaltos, en una pelea marcada por el desgaste físico y la potencia de los dos competidores.
La resolución llegó apenas 19 segundos después del inicio del tercer asalto. Da Lapa lanzó una última ráfaga de puños que obligó al árbitro a detener el combate y le permitió mantener su invicto profesional.
Foster se gana su oportunidad y Visconde se queda sin premio
El último contrato de la noche fue para Greg Foster, vencedor de Jason Asher por decisión unánime. En un combate muy igualado, Foster destacó por su resistencia y capacidad para responder a los ataques de su rival, convenciendo finalmente a los jueces.
La gran sorpresa llegó en el evento estelar, donde Erick Visconde derrotó a Ilias Bulaid por decisión unánime, con un triple 30-27. El brasileño impuso su grappling y controló a su rival durante buena parte del enfrentamiento.
Sin embargo, dominar no fue suficiente para convencer a Dana White. El presidente de UFC consideró que Visconde se había centrado demasiado en asegurar la victoria y no había buscado la finalización que esperaba de la última pelea de la temporada.
El resultado volvió a demostrar la particular exigencia del Contender Series ya que ganar es imprescindible, pero no siempre garantiza un contrato. Visconde se marchó con la victoria deportiva, aunque sin conseguir el objetivo por el que había acudido a Las Vegas.
Un balance de temporada con Latinoamérica como protagonista
La décima temporada del DWCS volvió a reunir a prospectos de diferentes países y disciplinas, con Latinoamérica ocupando un lugar destacado en varias de las jornadas. Peleadores como el peruano Ian Escuza, que consiguió su contrato con un espectacular rodillazo en 32 segundos, demostraron el potencial de la región.
También hubo historias de perseverancia, como la de Roque Conceição, que logró su oportunidad tras regresar al programa, y actuaciones que dejaron claro que el resultado no siempre determina el futuro inmediato de un peleador.
Con 46 contratos entregados, la temporada cierra con un balance histórico y una nueva generación de talentos preparada para dar el salto a UFC. Para los que no lograron convencer a Dana White, el camino no termina aquí: el Contender Series es una oportunidad, pero también una prueba de que cada detalle cuenta cuando está en juego una plaza en la élite.