La cuarta semana del Dana White’s Contender Series volvió a demostrar que el programa es una de las grandes puertas de entrada a UFC. La velada terminó con un pleno de cinco contratos, elevando a 20 los peleadores que han conseguido su billete a la compañía durante esta temporada.
Entre ellos estuvo Silvestre Sánchez, que tuvo que superar una auténtica batalla frente a Liam McCracken. El mexicano terminó imponiéndose por TKO en el tercer asalto después de un combate marcado por la presión, el desgaste y el intercambio constante.
Sánchez sobrevive a una guerra
El enfrentamiento entre Sánchez y McCracken fue uno de los combates más exigentes de la noche. Ambos intercambiaron golpes durante los primeros asaltos, aunque el mexicano consiguió imponer poco a poco un ritmo de presión que comenzó a pasar factura a su rival.
Sánchez encontró finalmente el momento decisivo en el tercer asalto. Un potente gancho de izquierda mandó a McCracken a la lona y permitió al mexicano continuar con el castigo hasta que el árbitro detuvo el combate a los 2:44 del tercer round.
Con esta victoria, Silvestre Sánchez consiguió el contrato de UFC y puso el broche a una actuación en la que demostró resistencia, presión y capacidad para mantener la intensidad durante 15 minutos. El mexicano se convierte así en otro de los representantes latinos que consiguen superar el escaparate del Contender Series.
McCracken, por su parte, llegaba con un récord de 8-1 y también tenía experiencia previa vinculada al panorama europeo. El inglés tenía previsto pelear en WOW, aunque aquella pelea terminó cayéndose, antes de encontrar en el DWCS su oportunidad para llegar a UFC.
Cinco contratos de cinco posibles
La noche comenzó con una de las actuaciones más rápidas de toda la temporada. Modestino Rodrigues necesitó solamente 15 segundos para noquear a Brandon Holmes, aunque la detención generó críticas por parte de Dana White.
El presidente de UFC calificó la intervención del árbitro como una de las peores que había visto. Sin embargo, dejó claro que Rodrigues no tenía ninguna responsabilidad en la decisión y terminó concediéndole el contrato tras su contundente actuación.
En el combate estelar, Adam Darby se impuso a Patrick Rivera mediante TKO por detención médica en el tercer asalto. El irlandés utilizó su ventaja de alcance y su kickboxing para desgastar progresivamente a su rival.
Darby llegaba con un récord de 7-1 y accedió directamente al Contender Series desde Cage Warriors. Su salto recuerda al camino seguido anteriormente por Sean Clancy Jr., que también utilizó el programa como vía directa hacia UFC.
La división de los pesos pesados también dejó espectáculo con Gabriel Lourenço. El brasileño derribó en dos ocasiones a Charlie Cleveland y terminó cerrando la pelea con un potente codazo seguido de golpes en el suelo.
Lourenço llegaba además como uno de los menos favoritos sobre el papel, pero consiguió darle la vuelta a los pronósticos. Su actuación le permitió llevarse el contrato después de finalizar el combate en apenas 2:02 del primer asalto.
El último contrato de la noche fue para Adam Livingston, que derrotó a Hunter Smith por decisión dividida después de tres asaltos. Con ello, los cinco ganadores de la velada consiguieron convencer a Dana White.
La cuarta semana terminó así con un pleno de cinco contratos de cinco posibles. Entre ellos, Silvestre Sánchez fue el protagonista latino de una noche en la que México volvió a demostrar su peso dentro de la nueva generación de talentos que busca llegar a UFC.