Daniel Zellhuber no sonríe mucho. Toma café con calma, habla con serenidad y su mirada tiene algo magnético: firmeza, seguridad, visión. En esa misma sintonía, el oriundo de la Ciudad de México lanza una declaración tan ambiciosa como poderosa sobre que puede vencer a Ilia Topuria, ni más ni menos que el actual mejor peleador libra por libra de la UFC.
Después de casi 10 meses alejado del octágono por una lesión, el “Golden Boy” regresa renovado. Más maduro, más centrado y con un hambre de gloria que se respira en cada palabra.
Ilia Topuria viene de una racha implacable. Campeón indiscutido de peso pluma, destronó recientemente a Charles Oliveira con tremendo nocaut en su debut en la categoría ligera. Invicto en 17 peleas, su lista de víctimas incluye a Alexander Volkanovski y Max Holloway. Es, hoy por hoy, el hombre a vencer.
Pero Zellhuber no se intimida. Lo respeta y hasta tiene un grado de admiración, pero eso no quita saberse capaz de dar la gran sorpresa.
“Lo admiro mucho, es el único peleador que sigo de verdad. Me encanta cómo representa al deporte. Pero también, sé que puedo ganarle. Tener la chance de pelear con él sería un sueño hecho realidad”, asegura el mexicano.
«Qué mejor manera de demostrar que eres el mejor del mundo que peleando con el mejor del mundo. No el mejor de tu división, el mejor libra por libra, el mejor del mundo», añadió.
¿Qué tiene Zellhuber para confirmar lo que dice?
El mexicano mide 1.85 metros, un gigante comparado con Topuria, de 1.70. Tiene mayor alcance, piernas más largas y una base sólida en lucha, jiu-jitsu y boxeo técnico. Pero, como él mismo dice, lo que lo distingue es su arsenal completo.
«Usando las palabras de Ilia en contra de él, soy parte de la nueva generación de peleadores de artes marciales mixtas. Tengo muy buen jiu-jitsu, tengo buena lucha, tengo muy buen boxeo. A diferencia de Ilia, tengo muy buenas patadas, tengo muy buen manejo de la distancia», explica.
«No dudo que no va a faltar quien diga que va a ser imposible, que estoy loco, que estoy soñando, pero todo lo que quieres en la vida está detrás de esos sueños, está detrás de esas dudas. Si ya voy a soñar, ¿por qué no soñar en grande? ¿Por qué no pensar positivamente? Yo creo que le puedo ganar, falta bastante para que llegue ese momento, pero de momento elijo creer que puedo y trabajo todos los días para que esa creencia se haga una realidad», describió.
Un cruce aún lejano, pero no imposible
Zellhuber es realista. No figura aún entre los 15 mejores del ranking en las 155 libras. Topuria, en cambio, ostenta dos cinturones y una racha perfecta. Sin embargo, Daniel no se desespera. Sabe que todo depende de una sola cosa: ganar.
“No espero que UFC me regale la pelea. Sé que tengo que seguir sumando triunfos, paso a paso. Lo que busco es ese cinturón. No importa si es contra Ilia o contra otro, cuando llegue la oportunidad, voy a estar listo”, cierra con convicción.